El Poeta de la Salsa dedicó unas líneas a la memoria del promotor boricua. Aquí los detalles.

Rubén Blades no puede creer que don Rafael Viera “se haya mudado al otro barrio”, como él dice. A través de una carta en su cuenta de Facebook, el cantautor panameño recordó un pasaje muy particular en la que él y el fallecido difusor boricua fueron protagonistas.

La historia se da en el marco del lanzamiento del álbum ‘Siembra’ de Fania Records, en el año 1978. Cuando la disquera envía a Blades para que haga la promoción del disco en la isla y este le propone a don Rafa no solo ir a las dos emisoras más importantes de Puerto Rico, sino ir a todas. Sí, literalmente todas.

Finalmente, al terminar sus líneas, el Poeta de la Salsa agradeció a Viera Figueroa por creer en él, su música y la salsa en general.

Foto de portada: Captura documental ‘Yo no me llamo Rubén Blades’

A continuación la dedicatoria de Rubén al creador de Discos Viera.

DON RAFAEL VIERA

Mi primer viaje promocional a Puerto Rico fue debido al álbum ¨Siembra¨. La gente de Fania, deseosa de mover un disco en el cual no tenían mucha fe, consideraron necesario el que viajara a la isla, para promocionarlo y tratar de entusiasmar a la gente. Willie, por razones que no recuerdo, no me acompañó.

Cuando llegué, la gente de la Fania en San Juan me programaron un par de entrevistas en periódicos y visitas a las dos emisoras, según ellos “las más importantes”, para que empujara el disco.

Me pusieron en las manos de un señor al que me presentaron como uno que mejor conexión tenia con los ¨deejays¨ más populares. Su nombre era Rafael Viera.

Le pregunté a Rafael que cuantas emisoras de radio habían en Puerto Rico, en esos momentos. Me respondió que a que parte de la isla me refería. Le dije, a TODO Puerto Rico. Se me quedó mirando divertido y me dijo que eran bastantes, le dije, “pues vamos a todas”, hasta a las más apartadas, las que ni él mismo visitaba con artistas.

Me dijo que eso tomaría tiempo. Le respondí: “tiempo es lo que nos sobra ahora mismo, Rafael”. Y por dos semanas nos fuimos por todo Puerto Rico, de este a oeste, de norte a sur y llegamos a emisoras con piso de tierra, o con bloques de cemento que no habían sido pintados y quizás nunca lo serian. Dormimos en el carro, o en donde encontrábamos espacio, y nunca olvidaré la cara de los ¨deejays¨ cuando entrábamos a su cabina. “Aquí nunca viene nadie”, nos dijeron muchos, y nos hicieron sentir como si fuésemos familia, profesionales y agradecidos.

Ese viaje fue para mi una memoria inolvidable, especialmente el trayecto por “La Piquina”, una ruta que en su tiempo hizo vomitar a más de uno, por lo jodido de las curvas y lo peligrosa que era, sobre todo si era de noche, o si llovía.

Hoy me dicen que mi amigo, el mentor de esas semanas de trabajo, DON RAFAEL VIERA, acaba de fallecer en su querido Puerto Rico. Pero como siempre me ocurre cuando me informaban el deceso de gente querida, me rehusó a creer semejante cosa.

El esta vivo, si lo estoy viendo, con esa sonrisa jíbara y traviesa, esos ojos de profunda sabiduría y su conversación llena de pausas, que entendemos bien los que conocemos a Puerto Rico.

Mi querido Don Rafael: gracias otra vez por su apoyo, por su afecto, porque siempre creyó en mi, en nuestro trabajo, en nuestra persona, en nuestra música.

Otro irremplazable “se nos muda al otro barrio”. ¡Mi querido Viera!

A su hijo, familiares todos y a la familia de la música de Puerto Rico, nuestro pésame y nuestro respeto. Viera es parte de la historia de todos los que hemos transitado por el negocio y el deleite de la música de Salsa.

Vaya bien Don Rafa, ¡qué el camino al cielo creo que es menos difícil que aquel que Usted ya antes transito! ¡Dios lo proteja siempre!

Rubén Blades

13 de Enero, 20194

Los Creditos a; salserisimoperu